lunes, 1 de agosto de 2016

PRE ULTRA CANFRANC 100KM 8.848 D+

LA CANFRANC-CANFRANC, el reto de mi vida, la promesa de cumplir un sueño y una ilusión. 100 km de pura alta montaña corriendo a más de 2.000 m de altura durante casi el 75% de la carrera, llegando hasta la cota más alta de 2.883 m y con un desnivel positivo de 8.848 m comparable a la subida al Everest. Una carrera que pasará por el Valle de Ip con su Peña Collarada, Valle de Izas y la Canal Roya, el Valle de Astún y el Macizo del Aspe.

El director de la carrera Alex Varela, ha montado un Training Camp de 3 días para reconocer en su totalidad el circuito, cosa que es de agradecer, y dicho sea de paso, es la primera vez que me sucede antes de una gran carrera.

Día 1: Empezamos subiendo por el Valle de Izas al Pico Porrón,  y seguimos cresteando hasta Sarrios en Formigal. Ahí empieza la bajada para después empezar a trepar hacia el Vértice de Anayet y luego, hasta el Pico Anayet, de 2.545 m. Sólo nos queda volver trotando por Canal Roya hasta Canfranc...

 Aquí estamos toda la "chupipandi" desde el Pico Porrón.

Cresteando hacia la base de vida en Formigal.

Después de un gran tupitina, llegamos al Vértice del Anayet a 2.559 m de altitud, desde donde vemos el Pico y decidimos subir, ¿por qué no?

Y pasamos la cadenas y la chimenea para llegar a la cima del Pico Anayet a 2.575 m. INCREÍBLE. Desde ahí, descendemos para llegar a los ibones de Anayet y bajar corriendo por Canal Roya hasta Canfrac Estación.

Día 2: El día más duro de los tres. Salimos desde Canfranc Pueblo para subir por la Russell hasta hacer cima en La Collarada a 2.883 m de altitud, y una vez allí,  bajamos en vertical por la parte trasera hacia el Ibón de Ip por una pedrera de infarto.  Desde allí, subimos por la pala de Ip hacia los picos de la Tronquera para seguir cresteando hacia la Moleta, a 2.576 m. Bajamos de nuevo a Canfranc Estación pasando por la Cascada de las Negras.

Pedazo de repecho por la Russell.

Descanso de postureo junto a Mayayo con los Campaniles a mi izquierda y la Collarada a mi derecha.

Y primera cima del día. La Collarada a 2.883 m. Foto de grupo de Mayayo.

Pedazo de bajada hasta el Ibón de Ip por la increíble pedrera que nos hacía bajar a toda velocidad, no quedaba otro remedio.

Ya desde el ibón, viendo la Pala de Ip, a subirla sin piedad. Otra pedrera, para variar.

Pedazo de vistas desde la Pala de Ip, la imagen lo dice todo.

Cresteo hasta la Moleta a 2.576 m de altitud. De nuevo el paisaje, el terreno... INCREÍBLES. Desde allí, vuelta a Canfranc, que por hoy vale ¿no?

Día 3: Hoy toca salir desde Candanchú hacia el Aspe a 2.640 m de altitud para después bajar por el barranco de Tortiellas hasta el Collado de Estiviellas y de ahí a Canfranc Estación. Casi nada después de los dos días anteriores.

Paisaje verde, niebla y fresquete, que se agradece.

Nieve, nubes y a subir, no queda más remedio. Ahí junto a Pirri, un crack.

Subida dura y un poco complicada por la nieve que sigue aún por ahí esperando al sol.

Y cumplimos la ruta subiendo al Aspe a 2.640 m. desde donde las nubes casi nos comen. Qué gran momento de nuevo, qué gran grupo. Foto de grupo de Mayayo.

Ahora toca bajar y huir del frío y la niebla hacia el Barranco de Tortiellas por otra pedrera espectacular acentuada de nuevo por la nieve.

Y llegamos al último repecho del día. Desde el Collado de Estiviellas a 2.049 m, tan sólo quedan menos de 8 km para llegar a Canfranc Estación,  META el día de la carrera... El 10 de Septiembre será el momento de darlo todo y de hacer estos tres días en tan sólo uno. Tela telita...

Esta es mi promesa, mi ilusión y mi reto de este año, en el que llevaré toda la fuerza con la que me dejó mi mamá, porque ella junto a mi Espi son las que me guiarán en cada km, en cada calambre, en cada momento de debilidad y de sufrimiento, para terminar con la Canfranc-Canfranc, una carrera de 100km con 8.848 m D+.

En cuanto llegue a meta (si lo logro) mis lágrimas de emoción, de superación y de saber que querer es poder, irán directamente al abrazo de mi Espi, la mirada al cielo de "mamá lo he conseguido, gracias" y de llamar a mi padre para tartamudeando decirle: "Ya está papá, ya está. Estoy en meta."

martes, 26 de julio de 2016

RETO: VUELTA ANETO 58 KM 3.400 D+

Aneto: 3.404 m, pico más elevado del Pirineo. Con esto lo digo todo. LA VUELTA AL ANETO es un recorrido que empieza en Benasque, desde donde se dirige hacia el refugio de La Renclusa. Después de abandonar el Forau d’Aigualluts, pasa por el valle de Barrancs y collados a gran altura, como el de Salenques (2.797 m), para volver a Benasque por el valle de Ballibierna, habiendo dado la vuelta al Aneto. Gran carrera con bastante dureza, pero que este año sería más llevadera, ya que mi fiel amigo de fatigas Fernandisco, se uniría a esta aventura. A su lado el tiempo y los kilómetros se nos pasaron como "na de na". Gracias por estar a mi lado en este reto Ferny.

Estudio del recorrido, del perfil y preparación de todo el material. Esto ya es una rutina en mi vida.

Ferny se acerca desde Madrid, yo desde Jaca, nos juntamos en Huesca y vamos juntos hasta Campo, donde nos hidratamos y dormimos para madrugar al día siguiente y dirigirnos a Benasque.

6:00 am. Recogemos dorsal y despegamos los ojos de los párpados. Esto está a punto de empezar.

6:45 am. Ya pasados el control de chip. En el gallinero nos encontramos a Jorge García-Dihinx "la meteo que viene", una gran persona, gran corredor y un ejemplo a seguir. Ferny se instala en las fosas nasales un "abre narices" para respirar todo el aire del Pirineo.

Ya en faena, tiempo espectacular y ganas de disfrutar. En dirección a Llanos de Hospital.

Después de 20 km en 3:10 min, nos ponemos hasta las trancas y seguimos con el buche lleno.

En dirección a Salenques, el tiempo se convierte en invernal, niebla y mucho frío.

Espectacular circuito.

A medida que nos acercamos al collado, se va complicando el tiempo y la subida.

Eso sí, nunca perdemos la ilusión y las ganas de seguir juntos hasta el final.

Después de pasarlas "...utas" vamos bordeando el Aneto, va saliendo el sol y las vistas nos ciegan cada paso, cada kilómetro.

Después de avituallarnos en la Presa de Llauset y hacer 15 km en 6 horas, seguimos con fuerzas y con ganas de llegar. En Ballibierna, descendemos la última bajada después de 10:30 corriendo y 40 km a las espaldas. Ya sólo quedan 18 km.

Después de 13:15 min, llegamos a meta. Somos FINISHERS de la vuelta al Aneto. Junto a Fernandisco hemos pasado un mañana de duros momentos, buenos momentos, risas, lágrimas... A su lado, la dureza de esta carrera se convierte en un gran recuerdo. Gracias Ferny por acompañarme en otro reto de mi vida, por estar a mi lado siempre y por ser una persona con un corazón y una fuerza admirable. Te quiero tío, te quiero mucho.

Y dar las gracias a mi mamá, que esté donde esté siempre me protege, me da fuerza y ganas de seguir adelante en todo lo que me propongo. Gracias por esa fuerza con la que me has criado. Eres y serás siempre mi ilusión de todo lo que hago.
Gracias a mi Espi, lo mejor que me ha pasado en la vida, gracias por estar SIEMPRE con una sonrisa en meta, en mi vida...
Gracias a mi padre, que estuvo sufriendo desde más de 500 km a la espera de mi llegada a meta.

RETO CONSEGUIDO... el año que viene, más y mejor.

martes, 19 de julio de 2016

ADIÓS "MI SHOVEL".

Todos tenemos siempre ilusiones, sueños, deseos y caprichos. En el 2009, concretamente en febrero, se me antojó tener una Harley de las de verdad, un hierro auténtico para poder disfrutar de tener entre las piernas algo único, algo especial. El motor Shovel Head aparece en 1966 y sustituye al veterano Pan Head, así que yo quería un Shovel, porque la vida es muy corta y de vez en cuando hay que cometer alguna locura.

Me puse a buscar y buscar y seguir buscando. No había muchos en el mercado, por no decir que casi no había. Encontré uno de 1974 en Deltebre, de un militar de la Marina, que se la trajo de EE.UU. en el 78 y que la había mimado y cuidado desde que cayó en sus manos, aunque la tuvo parada unos 8 años dentro de su casa cuando no le quedó más remedio. Preciosa, nada más verla, me enamoré.

No lo dudé mucho, le llamé y fuimos a por ella junto a Cris, Cari y Espi, para poder transportarla hasta Madrid.

La moto no arrancaba. Directa al taller de LACABEZA, donde nos pusimos manos a la obra para ponerla en marcha.

Duro trabajo de unos meses. Junto a Luismi, el verdadero maestro de estos motores, la saneamos todo el circuito eléctrico, los manguitos, fugas y mil cosillas más.

Un gran trabajo de cirujano para poner el cacharrito en marcha.

Y después de arrancarla y probarla en el taller, tocaba rodarla, disfrutarla. Un Shovel del 74... te cagas.

Paseos, viajes, kilómetros y no parar de darla de comer gasolina y plomo, que le encantaba.

Pueblos, asfalto, gravilla... siempre fiel y siempre llevándome de vuelta a casa.

Hasta fue modelo a cargo del "click" de Javier Lorenzo, que no dudó en hacerle una sesión de fotos.

Siempre bonita, mágica y con una personalidad de infarto. Grande muy grande.

Hoy después de 7 años, le digo adiós, me despido de ella para siempre. 

Gracias por darme tanto, por rodar y rodar siempre fuerte, siempre segura. Un Shovel llegó a mi vida y tal como llegó se va en menos de un suspiro, así es la vida.

miércoles, 6 de julio de 2016

POTES "PUNTO DE ENCUENTRO"

De nuevo dando tumbos por la península, de nuevo haciendo kms, pero esta vez aparte de estrenando coche, haciendo de Potes un punto de encuentro: por un lado la familia Pabote, junto a Susana e Irene y por otro mi padre, que se acercó desde Asturias para tomar algo y hacer una barbacoa por la noche. Así que, como es tradición, ni cortos ni perezosos, maletas, coche y a disfrutar de unos días por Cantabria.

Potes, coche nuevo y Espi. ¿Qué más se puede pedir?

Lo primero de todo, montar la casita junto a la familia Pabote y prepararnos para tomar algo.

Y dicho y hecho, aquí estamos los 5 arreglando el mundo. Compañía inmejorable, buena comida y unas cervezas.

Después de descansar en el chalet de lujo que nos montamos en el camping, mi paseíco mañanaero mientras todos dormían... ¡qué paz!

Y más tarde, Pabote, Espi y yo, decidimos dar un paseíco juntos por las montañas de alrededor. Verde que te quiero verde.

Ya sobre mediodía, nos dirigimos a Potes, un municipio de España perteneciente a la comunidad autónoma de Cantabria. Está situado en el centro de la comarca de Liébana de la cual es capital.

 El pueblo es precioso, lleno de casitas de piedra muy cuidadas y buenas vistas por cada esquina.


Aprovechamos de nuevo para tomar algo y seguir arreglando el mundo, en este caso junto a la hermana de Susana y su familia. Siempre rodeados de buenos momentos.


Seguimos paseando, cada esquina, cada rincón, cada piedra... todo es digno de unas cuantas fotos. Lo más bonito siempre está escondido del "turista de a pie"


Y llegó el momento más esperado del día: mi padre justo a tiempo para tomar algo y disfrutar de él durante todo el sábado. ¡Qué grande! Se hizo 170 km desde Pola de Laviana para pasar unos momentos junto a nosotros. Ya sabéis de dónde me viene eso de no parar.


Después de la merienda, llega el momento barbacoa. Preparamos la brasas, la carne y Espi se encarga de vaciar la bota de vino... acto seguido, se puso a cantar el Asturias patria querida. jajajajajaja...


Qué día más bueno pasamos junto a Pabote y familia y sobre todo con la aparición estelar de mi padre, que también disfrutó como uno más de nosotros y se encargó de las morcillas y de tostar pan de Aranda. Es un maestro de la brasa.


Y toca ir a dormir, que mañana hay que volver a casita y nos esperan 500 km más o menos.

GRACIAS: Pabote, Susana, Irene, Diego, Cris e hijos por regalarnos un finde de 10 junto a vosotros. Hemos disfrutado de olvidarnos del mundo, de una compañía y unas risas inolvidables. Se os quiere mucho y lo sabéis.

GRACIAS: Papá, por hacerte 170 km de ida y otros 170 km de vuelta por una carretera endemoniada para pasar una tarde-noche a nuestro lado. Te quiero mucho, nunca lo olvides.

REPETIREMOS, PROMETIDO.